El día normal de una persona anormal.

Últimamente me siento más extraño que de costumbre.


Los rayos de sol perforaban el frío cristal y poco a poco se filtraban a través de las delgadas cortinas, en cuanto eso pasaba, se deslizaban por la oscura habitación y golpeaban los párpados del cuerpo inerte que yacía sobre la cama de aquel cuarto relativamente vacío.

Apenas hacían contacto con los rayos del sol, sus párpados empezaban a moverse, como si estuvieran luchando con las fuerzas que, por las noches, los mantenían cerrados. Unos segundos después, el cuerpo se movía un poco, la noche ya no pesaba sobre él, era libre.

Se levantaba, balanceando su cuerpo un poco, intentando mantener el equilibrio, mientras sus pensamientos se atornillaban a su frágil mente que a esas horas del día parecía ser más frágil y vulnerable. Se preparaba el desayuno de manera mecánica, no hacía falta pensar mucho, y desayunaba. Cuando sus pensamientos por fin estaban acomodados en el lugar en el que tenían que estar empezaba a hablar, y se contaba a si mismo el itinerario del día, el cual había planeado la noche anterior.

Salía de su casa y se ponía el sombrero, al mezclarse entre la gente él también parecía una persona normal, nadie lo distinguía en medio de todo ese mar de personas que a diario salían de sus casas e iban de un lugar a otro. De repente, él aprovechaba la confusión, todas esas personas a su alrededor, y se perdía. Solo Dios sabe a dónde iba durante el día, y qué era lo que él hacía.

Al atardecer, cuando el sol empezaba a perderse en el horizonte, una sombra alargada se dibujaba sobre la acera de su casa. Era él. Se detenía frente a su puerta y metía la mano en uno de los bolsillos del pantalón, sacaba entonces una llave de aspecto extraño y abría la puerta.

Al entrar, comenzaba a quitarse la ropa y se dirigía a la cama, la noche estaba a punto de llegar. Se sentaba en la orilla de la cama y miraba su reflejo en el espejo que se encontraba frente a él. Después de un largo rato de contemplación, dejaba escapar un suspiro casi infinito y se dejaba caer lentamente sobre la cama, las sabanas empezaban a cubrirlo lentamente mientras él cerraba los ojos, olvidándose de si mismo.

Durante sus últimos segundos de lucidez, un pensamiento atravesaba su mente, el mismo que pasaba por ella todas las noches y que volvía a aparecer por ahí todas las mañanas. Como una estrella fugaz que atraviesa la oscuridad de una mente frágil y oscura, ese pensamiento lo iluminaba por un segundo.

Y antes de quedarse completamente dormido... sonreía.


7 comentarios:

Martuchis dijo...

Tal vez no era raro, tal vez era especial pero entre tanta gente normal que no suele ver más allá de si misma pasaba desapercibido y por eso se sentía más extraño aún...

Tu escrito me transmitió un poco de nostalgia, pero significa que es bueno cuando a través de las letras alguien logra producirte un sentimiento o emoción.

Saludos.

Mariela Garcia dijo...

Ammmmm una cosa y volveré a ver si me respondes! ... el hacía su itinerario la noche anterior, pero mientras relatabas la historia nunca escribiste en que momento antes de cerrar los ojos y sonreír hizo su itinerario para el siguiente día! ? ... porque entendí que cada día era igual, que era una rutina para el. Lo olvidaste? // beso, solo es una duda!!! =) <3

Elbert Valentin dijo...

Martuchis: Es curioso, mientras yo escribía este texto también me puse nostálgico. Ni siquiera había planeado escribir esta historia, simplemente sentí la necesidad de escribir las primeras lineas y poco a poco se fue dando todo lo demás. También debo confesar que la sonrisa al final de la historia me hizo sentir "bien" de alguna manera n___n

Mariela: Pues... supongo que el itinerario lo planificaba mientras contemplaba su rostro en el espejo, o tal vez entre sueños, mientras dormía... también noté que hacía falta esa parte... y de hecho, tampoco mencioné cómo se vestía (por las mañanas), cuando revisé el texto y vi que hacían falta esas partes quise añadirlas, pero por alguna razón creo que así está mejor, él (el personaje) ya no me dejó escribir más jejeje

Saludos... y gracias por sus comentarios :)

Mariela Garcia dijo...

juajuajau pareces enfermo diciendo que el personaje no te dejo escribir mas! Saludos! y gracias por responder! ♥

Lucia (poke) Villarreal L. dijo...

:) quizás estabas entrando a sus secretos más recónditos de su memoria, y se sintió amenazado por tu pluma y la facilidad en que lo exponías y el solo buscaba el anonimato :P

la MaLquEridA dijo...

Y que es ser normal?
Quien dice que lo que hacemos sea normal ? No lo sabremos porque para uno lo normal puede ser para otros anormal...
Saludos.

Elbert Valentin dijo...

Poke: Si es como yo, debe disfrutar del anonimato jeje

La Malquerida: A veces uno se muestra diferente a propósito, como para separarnos un poco de los demás ^^

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