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El penúltimo post...

Por si no lo pudieron leer en facebook (o tumblr o twitter):

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Es oficial:

Se ha llegado a un punto en el que consideramos necesario "cerrar" ambos blogs.

Desde el primer post hasta los últimos pasamos por tantas cosas, todas ellas reflejadas en cada nueva actualización del blog, pero después de meditar sobre el tema durante varios días hemos decidido concluir de manera definitiva ambos "web logs".

Si bien mi gusto por la lectura/escritura aun permanece, tal vez deba considerar otros puntos de difusión, quizás también me tome más en serio y empiece a pulir lo que hasta hace poco era solo un pasatiempo; pero eso es algo que se decidirá posteriormente.

Desconozco los datos que muestran las estadísticas del blog, pero estoy consciente de que ya son muy pocos los que visitan periódicamente mis blogs (yo mismo he dejado de leer la mayoría de los blogs que antes leía sin falta), es por eso que este aviso se publica primeramente en las redes sociales (¡ja!, un antisocial dependiendo de las redes sociales), para que no digan que no les avisé :v

Éste no es el último post, es más bien el penúltimo (no se porqué, pero el Mago me ha pedido que se haga de esta manera). Nos leemos en el futuro.

Y como dijera Neruda: ahora contaré hasta doce, y ustedes se callan y me voy :)

Fin del comunicado.

Por si aun no conocían los dos blogs:

http://uncronopiollamadomago.blogspot.mx/

http://pieces-of-my-head.blogspot.mx/

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El último post, tanto en éste como en el otro blog, será publicado esta semana...

Fuera del tiempo




Breve et irreparabile tempus omnibus est vitae.







Uno vive dejando partes suyas por todos lados; pequeños fragmentos que, vistos a la distancia (y a través del tiempo), aún continuan brillando. Es así que, al dar media vuelta y echar un vistazo al camino recorrido, podemos observar a aquellos viejos amigos de la infancia, de los que ya sabemos muy poco (o casi nada, en algunos casos), o probablemente aún podamos sentir aquel primer beso que, en su momento, nos emocionó tanto, y que ahora solo parece un recuerdo distante.

Como estrellas distantes que brillan a lo lejos, pero ya no están...

O, simplemente observamos a la persona que fuimos el día anterior, tan ajena y tan de uno mismo, que nos hace sentir un poco extraños. Después, con cierta nostalgia, volvemos al camino, porque aun nos queda, delante de nosotros, la senda que nos llevará a ser el hombre que seremos mañana.

El hombre del mañana.

¿Qué significa eso?

Dicen que el Hoy es el Mañana que tanto nos preocupaba Ayer. Frases hechas que se repiten una y otra vez... una y otra vez. El Mañana es Hoy. Claro, porque... después de todo, ¿qué es el tiempo?

¿Y qué pasa cuando el Tiempo deja de ser lo que es para convertirse en un concepto difícil de comprender?

...

Sucedió hace un par de años. Durante un momento de introspección, cuando descubrí que además de poder mirar hacía adentro, teníamos el don de poder mirar hacia atrás y observar el camino recorrido, con tanta claridad, sobre todo cuando se entrelazaban los recuerdos que habíamos dejado dispersos en él, como pequeñas migajas que nos mostraban el camino de regreso a nuestro origen. El sendero de vuelta a la semilla.

Uno puede aprender muchas cosas cuando mira hacia adentro. Y cuando se observa hacia atrás, uno logra aprender un par de cosas más.

Pero el aroma de la incertidumbre me hizo girar y ver hacia el otro lado.

El pasado era una cosa, solo había que observar el camino que habíamos dejado atrás, y se podía empezar a recordar, así de fácil (aunque, obviamente, la práctica siempre es necesaria para lograr cierto grado de especialización). Algunos recuerdos empezaban a apagarse, es cierto, pero muchos de ellos brillaban con tanta intensidad que era muy fácil poder distinguirlos, aun cuando éstos ya estaban muy distantes, y otros más, casi inalcanzables.

En cambio, el Futuro era algo distinto. Como pude notar desde un primer momento, no se distinguía nada en él.

Bajé la mirada y pude ver mi Presente, eso siempre había estado ahí, y me había acostumbrado tanto a él, que no me preocupaba realmente. Sin embargo, lo que había delante de mí, era distinto, era inefablemente misterioso. Y era ese misterio lo que me atraía tanto. Merecía ser estudiado detenidamente. Pero... ¿cómo se estudia lo que no se ve, lo que no está ahí?

Pasé mucho tiempo observando esa densa oscuridad que se cernía frente a mí. A pesar de no mostrarme nada, resultaba más fascinante que lo que había detrás, en mi Pasado. Pero no había manera de adentrarme en él. Lo único que podía hacer era caminar, hacer que el tiempo convirtiera el Futuro en mi Presente, pero entonces... ya no era el Futuro.

Y de nuevo, ¿qué significaba realmente el tiempo?, ¿había manera de usarlo a mi favor?

Sin saber qué hacer, me sumergí en mi propio ser, busqué respuestas en donde solo había preguntas y, después de varias muertes y resurrecciones, surgí de las profundidades de mi Yo, un poco siendo el mismo, y un poco siendo otra persona.

Fue en ese momento cuando me desprendí de mis propias limitaciones, y quise asimilar lo que había detrás de mí como parte de mi Presente, con la esperanza de que el Futuro también fuera parte de ese proceso de asimilación de la dimensión temporal de la realidad. Y todo cambió; por un breve instante el Tiempo y el Espacio fueron solo una ilusión, no se cómo fue que sucedió, ni siquiera estoy seguro de que haya sucedido (al menos no bajo lo que definiríamos como suceso o evento, ya que no tuvo nada que ver con el plano espacio-temporal), pero después de eso pude ver que el Futuro ocultaba pequeñas siluetas luminosas dentro de la inmensa mancha oscura que lo contenía.

Aproveché la Atemporalidad Momentánea y pasé media eternidad aprendiendo a descifrar lo que había frente a mí. Aprendí a ver nuevamente, pero de un modo distinto. Durante mucho tiempo aprendí, y dejé que mi mirada se acostumbrara más y más al horizonte oscuro que se levantaba frente a mí.

Y, un día, no vi nada más. Mi mirada alcanzó el borde de mi existencia. Pero yo no estaba ahí. Era como si yo me hubiera desvanecido varios años antes; o siglos, no estaba consciente de cuánto había pasado realmente. Estuve tan fascinado con todo lo que veía y aprendía que me olvidé de mí mismo, y cuando me busqué, en mi propio Futuro, en la orilla de mi propia realidad, no me encontré. Percibía otras sombras, otras presencias, que me eran familiares, aunque no sabía porqué; pero aunque me esforzaba, yo ya no estaba ahí.

Intenté mirar hacia atrás, desde ese punto. Pero a esa distancia, lo único que pude lograr fue regresar a mi punto de partida: el Presente. Una extraña sensación de irrealidad se apoderó de mí. Sentí la levedad de mi propio ser y, fatigado, me dejé caer.

En el cielo se podían distinguir algunas estrellas. No sabría cómo explicarlo, pero algunas parecían sonreír.

Cerré los ojos y dormí. Habité dentro de mis propios sueños por un largo tiempo. Durante muchos días y muchas noches, el reino de los sueños fue el lugar en el que mi espíritu y mi alma se ocultaron. Hasta la noche en que volví a despertar. Aquella noche me levanté y decidí caminar otra vez; tenía que volver a buscarme, tenía que encontrar el momento en que yo dejé de estar sin dejar de existir. Me llevaría mucho tiempo, probablemente una eternidad, o quizá un poco más.

Pero no tenía prisa. Uno descubre muchas cosas cuando aprende a ver.

Así que me levanté, y retomé el camino.




Epílogo:

Lejos, muy lejos de aquí, alguien observa, fuera de este plano existencial, todo lo que sucede en las distintas dimensiones de la realidad. Su pensamiento es distinto al nuestro, su existencia es completamente ajena a nosotros. Él existe sin existir.
En este momento (y en todos los momentos), muy lejos de aquí, cierra los ojos y sonríe. Aunque permanece inmóvil, se mueve en todas direcciones. Y sin pronunciar ninguna palabra, nos dice: Buen viaje.

La Procesión Negra


Bienvenido a la Procesión Negra...





Cuando era un niño
mi padre me llevó a la ciudad
a ver a una banda musical marchar.
Él dijo: "Hijo, cuando crezcas,
¿serás el salvador de lo roto,
lo deshecho y lo maldito?

Él dijo: "¿los derrotarás,
a tus demonios, y a los no creyentes,
a los planes que han hecho?
porque un día te dejaré
un fantasma para guiarte en el verano,
para unirte a la Procesión Negra.

Cuando era un niño
mi padre me llevó a la ciudad
a ver a una banda musical marchar.
Él dijo: "Hijo, cuando crezcas,
¿serás el salvador de lo roto,
lo deshecho y lo maldito?

A veces tengo la sensación
de que ella me está observando
y otras veces siento como si yo debiera ir,
a través de todo, el ascenso y la caída,
los cuerpos en las calles.
Y cuando te vayas, queremos que todos lo sepan...

Continuaremos...
y aunque estés muerto y te hayas ido, créeme,
tu recuerdo continuará.
Continuaremos,
y en mi corazón, no puedo contenerlo,
el himno no podrá explicarlo.

Un mundo que te envía tambaleándote,
desde los sueños diezmados,
tu miseria y tu odio nos matarán a todos,
así que píntalos de negro y regrésalos,
gritemos alto y claro,
desafiando hasta el final, escucharemos el llamado.

Continuaremos...
y aunque estés muerto y te hayas ido, créeme,
tu recuerdo continuará.
Continuaremos,
y aunque estés roto y derrotado,
tu cansada viuda marchará.

Y continuaremos a través del miedo.
Los rostros desilusionados de tus hermanos,
echa un vistazo a mis motivos,
no me importa en absoluto.

Hacer o morir, nunca me superarás,
porque el mundo nunca tomará mi corazón,
inténtalo, nunca me romperás,
lo queremos todo, queremos interpretar este papel.
No explicaré nada ni diré "lo siento",
no estoy avergonzado, mostraré mi cicatriz.
Aplaudan a los caídos.
Escucha, porque esto es lo que somos,
soy solo un hombre, no soy un héroe,
solo un chico, el que tenía que cantar esta canción.
Soy solo un hombre, no soy un héroe,
¡No me importa!

Continuaremos...

...


Tic Tac

La mirada clavada fijamente en el techo, el cuerpo rígido, los pensamientos huecos. ¿Qué está pasando? ¿En dónde estoy?

El silencio empieza a hacerse cada vez más espeso y de repente, un latido, dos latidos, tres... se abren paso para marcar una especie de ritmo en esta noche oscura, un ritmo que me recuerda que estoy vivo, aunque éste resulta ser un sonido más mecánico que orgánico. Es entonces cuando lo comprendo, ese no es un latido proveniente de un corazón que bombea sangre, ese es el sonido de varios engranes funcionando de manera conjunta.

Una máquina. Eso es. ¿Una máquina?

Me quedo quieto y sigo el ritmo del complejo engranaje que hay en mi interior (¿Qué otra cosa podía hacer?). Todas esas ruedas dentadas que se mueven mecánicamente. Es toda una maravilla, pienso yo. Cuando me acostumbro al funcionamiento de esa máquina interna empiezo a sentir cómo mis pensamientos se expanden un poco más, gracias a unas pequeñas chispas que empiezan a encenderse en mi cerebro, pequeñas descargas eléctricas, casi imperceptibles... pero ahí están, lo sé, las siento... encendiéndose y apagándose de manera intermitente. ¿Aun puedo llamar cerebro a lo que tengo en la cabeza? Tal vez si, un cerebro mecánico. Una computadora, o algo así.

Muevo algunos músculos metálicos de mi rostro y, en la oscuridad, se dibuja algo parecido a una sonrisa. Los engranes siguen realizando su trabajo. Y entonces, la sonrisa desaparece, y un rostro de preocupación aparece en su lugar. Una chispa se ha encendido dentro de ese cerebro mecánico, y después de varias operaciones lógicas y matemáticas, he descubierto algo terrible. Todos esos engranes, cables, órganos metálicos, todo ese complejo mecanismo, forma parte de una máquina terrible y mortal. Una bomba de tiempo. No se cómo lo sé, pero estoy seguro de eso. Podría llamarse intuición, aunque una máquina no puede hablar de intuición, es más bien una conclusión lógica, aunque no tengo idea de cómo llegué a esa conclusión.

Intento mover las manos, esperando no realizar algún movimiento que altere mi funcionamiento y me haga estallar antes de tiempo. Pero... ¿porqué? ¿con qué propósito he sido activado? ¿quién encontrará su momento final cuando mi reloj interno llegue a 00:00:00?

Mis manos llegan hasta mi pecho, busco algo, algo parecido a... algo parecido a... ahí está... presiono un botón, y una tapa metálica se abre al instante, dejando al descubierto todo ese complejo aparato que trabaja sin detenerse. Tal y como lo pensaba, ahí se esconde un maravilloso mecanismo compuesto de cables, circuitos, engranes y otras cosas que desconozco, pero aun así, estoy seguro de que forman parte de una bomba.

Más operaciones lógicas. Lo tengo. Solo debo desconectar un cable. Ok, eso es fácil, después todo estará bien. Pero... ¿cuál? ¿el rojo o el azul?... y además... ¿cómo distingo un color de otro en medio de la oscuridad? ¿el rojo tendrá una textura distinta al azul?. Mi cerebro mecánico parece estar cansado y no me da ninguna respuesta.

Mis manos retroceden, dejando ese aparato tal y como está. Cierro la tapa y espero. Qué más da, para esto he sido construido, supongo. Mi cerebro parece trabajar de manera errante, la presión se acumula ahí arriba, poco a poco, y me impide pensar correctamente. No importa.

Tic, tac, tic, tac, tic... el sonido del reloj continua, no se detiene. Así debe ser.

Las chispas vuelven a encenderse, y repentinamente, descubro que faltan 90 segundos. ¿90 segundos para qué?. La respuesta es obvia. No tengo que realizar más operaciones lógicas para saber lo que sucederá.

Mientras espero, pienso, no como una máquina, sino como un ser humano, hecho de materia orgánica, y recuerdo aquellas preocupaciones que me estresaron durante el día: el trabajo, las cuentas que hay que pagar, los compromisos pendientes, mi familia, mi esposa y mis hijos, ni siquiera me queda tiempo para vivir. Pero eso ya no importa, ahora soy una máquina. De hecho, tal vez nunca fui un humano, ¿o si?, ¿entonces, porqué tengo esos recuerdos?, y si alguna vez fui un humano, ¿en qué momento dejé de serlo?, ¿en realidad soy una máquina?. Probablemente esto sea solo una pesadilla. Un segundo antes de estallar me despertaré agitado y dejaré de preocuparme por la inminente explosión. Y entonces me preocuparé por lo que ya me preocupaba antes. Mmmm... viéndolo de esta manera, tal vez sea mejor estallar, dejar de preocuparme y dejarme ir.

00:30, 00:29, 00:28...

Sonrío.

00:23, 00:22, 00:21...

Dejo de sonreír.

Ya falta poco. Inhalo y exhalo lenta y profundamente. ¿Porqué una máquina necesitaría oxígeno?, me pregunto. Qué importa. Entender y explicar mi propio funcionamiento me tomaría mucho tiempo y, lamentablemente, el mío ya se está acabando.

00:15, 00:14, 00:13...

Ya casi.

00:11, 00:10, 00:09...

Cierro los ojos y espero el inminente final. Tal vez... tal vez, si tan solo tuviera más tiempo, lo aprovecharía mejor. Dejaría de preocuparme por cuestiones humanas. Lo haría mejor. ¡Tonterías! yo nunca he sido humano. Aunque... me hubiera gustado ser uno de ellos. Una máquina con pensamientos humanos, quién lo diría. Con la poca ironía que queda en mis circuitos pienso en todos esos humanos que se convierten a sí mismos en máquinas. Siento lástima por ellos

00:03, 00:02...

Eso es todo. Hasta aquí llego yo.

00:01, 00:00

¡Boom! Una explosión. Fuego por todas partes, consumiéndolo todo. Consumiendo... ¿nada?... no... eso no fue lo que pasó. No hubo ningún boom, ni siquiera un bang. El reloj sigue en 00:00:00. Pero yo también sigo aquí. ¿Qué pasó?. Noto un suave movimiento en el interior de mi pecho, e intento adivinar qué es. No estoy seguro, pero parece ser un péndulo.

Sigo asustado y me quedo quieto por un rato más, empiezo a acostumbrarme a ese péndulo, pero también empiezo a notar que poco a poco se va desvaneciendo. Y en su lugar, empiezo a sentir nuevamente los latidos de mi corazón. Automáticamente, llevo mis manos hacia mi rostro. Ya no hay placas metálicas, lo que mis manos sienten es piel, tejido vivo. ¿Fue solo un mal sueño?.

Pero todo parecía tan real. Miro a un lado y ella sigue ahí, durmiendo tranquilamente. La abrazo. Qué bien se siente no ser una máquina. Qué bien se siente volver a ser el mismo de antes. No, no es así, algo cambió, no se cómo ni porqué, pero estoy seguro de que algo cambió. Mientras la abrazo, empiezo a sentirme cansado. Miro el reloj digital que está al lado de la lámpara, son las 03:00 a.m., y antes de quedarme completamente dormido, puedo notar que los latidos de mi corazón se entremezclan con los débiles sonidos de una máquina, una máquina delicada hecha de piezas pequeñas, como las de un reloj.

Hasta mañana, digo. Y los débiles sonidos de un complejo mecanismo interno responden: tic, tac, tic, tac...


The End (Primera Parte)





Tomó una taza de café mientras observaba el ocaso por la ventana, el sol desaparecía en el horizonte y la oscuridad se hacía presente. Empezaba a anochecer y las luces de la ciudad empezaban a iluminar el cielo nocturno. Sus pensamientos giraron alrededor de todas esas teorías que había escuchado y sonrió al pensar en lo que las demás personas estarían haciendo, preocupados tal vez, celebrando que aun seguían vivos. Colocó la taza sobre la mesa y cerró los ojos por unos momentos, él no quería estar con nadie más, había aprendido a estar solo desde hace tiempo, y aunque la soledad a veces le provocaba algo parecido a la nostalgia, estaba tan acostumbrado a ella que prefería estar así. Encendió el reproductor de cd's, colocó un disco y presiono el botón de "Play".

This is the end, beautiful friend... this is the end, my only friend, the end... ♪ ♫

Mientras escuchaba la música pensó en que esa canción sería ideal para un disco que musicalizara el fin del mundo. Se recostó en el sofá que estaba a un lado y cerró los ojos por unos instantes. Se sumergió en sus propios pensamientos, pensó en su soledad, y por un momento quiso que realmente ese fuera el fin del mundo, que todo se acabara en ese mismo instante, pero no así; quería compartir sus últimos minutos de vida con alguien más, quería sentir la compañía agradable de alguien, al menos una vez en su vida, después de eso no le importaba que el mundo se desvaneciera.

Abrió los ojos e intentó no pensar en nada más. La música había cesado, las luces estaban apagadas, todo estaba en silencio... de hecho, era un silencio exagerado, algo no andaba bien, se levantó y se dirigió hacia la ventana, al mirar hacia la calle pudo notar que todo estaba igual. "Un apagón... debe haber personas realmente asustadas en este momento", murmuró para sí mismo. Miró al cielo y pensó en lo hermosa que se veía la luna sin tantas luces artificiales que la opacaran, las estrellas también se veían diferentes, parecían tener un brillo especial.

Cerró los ojos y guardó silencio. Por un instante, sintió que estaba dejando de existir. Y, de algún modo, él sentía que su inexistencia hacía que la luna resplandeciera un poco más, y pensó que si todo el mundo desapareciera en ese instante, el universo sería un mejor lugar. Tal vez.

Al abrir los ojos no pudo distinguir nada, dirigió su mirada hacia arriba pero la luna tampoco estaba ahí. Caminó despacio, extendiendo las manos, tanteando el espacio para evitar tropezar con algún mueble, pero no había nada. Era como si sus muebles hubieran desaparecido. Pero, al caminar un poco más y darse cuenta de que, en donde debía estar la pared no había nada, empezó a pensar que tal vez ya no estaba en su habitación. Caminó un poco más y logró sentir algo, era un muro de piedra, o algo parecido. Al posar sus manos sobre ese muro, notó que la textura de éste cambiaba, era cada vez menos áspera, y más blanda. Presionó un poco más y sintió que algo lo atraía a ese muro, intentó caminar hacia atrás pero era imposible, ese algo se había apoderado de su voluntad, y ahora estaba cruzando a través de él.



Continuará...

Sueño de una noche de invierno


Ya es medianoche. Ella despierta, tranquila, ya no siente el dolor que sentía hace algunas horas, se siente mejor, mucho mejor. Suspira, cierra los ojos, y se deja abrazar por su soledad. Sin embargo, su soledad ya no es solo suya, hay alguien más en la habitación compartiendo el silencio y la oscuridad de aquella noche. Es imposible, no hay nadie más en esta casa. Pero hay alguien ahí... sin poder ver de quién se trata, ella sabe que hay alguien más. Debería estar asustada, pero no lo está. Es extraño, es... como estar dentro de un sueño, tal vez por eso no ha notado o no le da mucha importancia a ese cambio que ha sufrido su cuerpo.

La luna se asoma por la ventana e ilumina su cuerpo desnudo, un cuerpo que irradia juventud, fragilidad, perfección... y deseo. Con el brillo de la luna dándole directamente en el rostro le cuesta aun más distinguir quién se oculta en las sombras. Ella está desnuda y alguien la observa. ¿Porqué no está asustada?. Tal vez sea porque... realmente no hay nadie ahí. Debe ser solo mi imaginación, piensa ella, mientras se vuelve a acostar en la cama.

—Te ves tan hermosa como siempre —dice una voz, desde las sombras.

Esa voz sonó tan familiar, piensa ella, pero no puede ser.

—Es imposible —dice ella en voz baja, y añade —Debo estar alucinando.
—¿Me esperaste tanto tiempo solo para decir que, ahora, soy solo una alucinación? —responde alguien desde las sombras

Un minuto de silencio, por todas las memorias olvidadas, por todos los sueños enterrados, por lo que ya no sería nunca más, y que, sin embargo, en este instante estaba sucediendo.


—¿Cómo puede ser cierto? ¿Qué fue lo que... —un dedo índice se posó sobre sus labios, interrumpiendo sus infinitas dudas, y tranquilizándola.
—Ya habrá tiempo para responder sus dudas, jovencita. Después... —susurró él
—¿Jovencita?... pero...
— Shhhhh...


Él retiró el dedo de los labios de ella, y en su lugar posó sus propios labios, cálidos, tan llenos de amor, como ella siempre lo había recordado. Ella cerró los ojos, se olvidó de todas sus preguntas, lo abrazó con todas sus fuerzas. Un beso francés. Él acariciaba su cuerpo, con la misma suavidad con la que siempre lo hacía, tal y como ella lo recordaba, haciendo que ella experimentara sensaciones que hace tiempo había olvidado, y que ahora, volvían a estar presentes, con mayor intensidad que antes. Sus manos descendían poco a poco, acariciando su cuerpo, su cuello, sus senos, su vientre, sus piernas.

Ella lo detuvo en ese momento, y comenzó a quitarle la ropa lentamente. En medio de la noche, ella disfrutaba despojarlo a él de sus vestiduras y palpar con sus propias manos el cuerpo desnudo que se ocultaba debajo de ellas. Por un momento pensó que eso que estaba pasando era solo parte de un sueño, pero inmediatamente hizo a un lado sus pensamientos y se dedicó simplemente a disfrutar del momento.

En cuanto ambos estuvieron desnudos, las caricias se volvieron más intensas, el calor de la habitación aumentó, y la luna se ocultó por un instante, detrás de algunas nubes oscuras que atravesaban el cielo en ese momento. En medio de la oscuridad sus cuerpos se buscaron entre si, encontrándose una y otra vez, jugando, amándose.

Siguieron el curso natural de su deseo, y en cuanto la pasión empezó a rozar los limites del placer sus cuerpos pasaron a ser solo uno, buscando aun más placer, lo que siguió después: el cielo en la tierra, para ser más específicos, el cielo, contenido en aquella habitación. Por un instante que pareció ser eterno, esos cuerpos jóvenes ascendieron al cielo, sintieron el éxtasis en carne propia, y entre suspiros, descendieron lentamente, abrazados.

—Gracias por regresar, la vida ha sido muy dura sin ti —susurro ella, entre sus brazos.
—Te prometí que regresaría por ti —respondió él, con una sonrisa.
—Ni siquiera la muerte te detuvo, ¿verdad?
—Ni siquiera la muerte me separaría de ti —respondió él, y le dio un beso en la frente.
—¿Volverás a irte?
—Esta misma noche... pero, tranquila, no me iré sin ti

Hacía frío, su cuerpo comenzaba a debilitarse nuevamente... envejecía, volviendo nuevamente a su estado natural. Él se levantó y le pidió que se abrigara bien. Después de vestirse, ambos se acostaron nuevamente, abrazados. Observando a la luna, que nuevamente se asomaba por la ventana.

—Esto debe ser un sueño —repitió ella —pero cuando el sueño termine, se que seguiré estando a tu lado.
—Así será —contestó él.

Al día siguiente alguien entró al cuarto durante las primeras horas de la mañana, y encontró a una anciana, recostada sobre su cama, sin vida, con una sonrisa en los labios. Ella ya no estaba ahí, estaba en un mejor lugar, se había ido con la persona que había esperado por tantos años.

Fin...


**Esta historia fue escrita originalmente con una extensión mucho mayor, así que decidí hacerla más breve. Para saber un poco más del cómo y porqué fue escrita, lean este post. casi al final**

**El nombre se lo puso una amiga, ya que, al terminar de escribir la historia, no sabía qué nombre ponerle (en serio, no pude pensar en un nombre). ¿Qué nombre le pondrían ustedes?**

Bomba de tiempo...

Cuando todo empezó yo supuse que la canción que más me recordaría a ella (cuando todo terminara) sería Norwegian Wood, pero estos últimos días, la canción que más ha estado dando vueltas en mi cabeza ha sido esta...


No puedo creer que al fin,
parece que aceptamos
que no hay para siempre.

Yo ya no voy a estar,
para verla explotar,
tal vez desde otra dimensión me entere.

Y se que estás aquí por mi,
mas no soy tu misión y anhelo,
hay mucho más en el vivir
que solo hacerlo.

Y siempre voy a estar aquí, 
mas no puedo quedarme a verlo,
te va a tocar desmantelar
esta bomba de tiempo.

No habrá final feliz,
ni palabras de aliento,
lo importante es disfrutar cada momento.

Y nunca voy a olvidar,
dijiste hay que vivir desde el amor
y no de los recuerdos.

Y se que estás aquí por mi,
mas no soy tu misión y anhelo,
hay mucho más en el vivir
que solo hacerlo.

Y siempre voy a estar aquí,
mas no puedo quedarme a verlo,
te va a tocar desmantelar
esta bomba de tiempo.

Y se que tú eres para mi,
pensé que deberías saberlo,
hay mucho más en el vivir
que solo hacerlo.

Y siempre voy a estar aquí,
mas no puedo quedarme a verlo,
te va a tocar desmantelar
esta bomba de tiempo.

Y yo estoy hecho para ti,
y juntos todo lo podemos,
hay mucho más que ver aquí
que lo que vemos.

El Mago Blanco I - ¿Qué es un mago?

Varios me han preguntado ¿porqué Mago Blanco?... en algunas ocasiones me he librado de dar una extensa explicación y me he conformado con decir que el Mago Blanco es solo un nick que yo usé (y que todavía uso) en twitter y con el que ya me he familiarizado bastante, en otras ocasiones me he extendido un poco más, al grado de decir que la magia es real, pero no la magia que está basada en hechizos y conjuros (como en Harry Potter), sino una magia que está presente en cada cosa que uno hace, la vida misma ya es algo mágico, los milagros, aun cuando pueden ser explicados de manera científica tienen algo mágico en si, las emociones, lo que percibimos, la magia está ahí, solo hay que aprender a verla. Sin embargo, la verdad sobre el mago blanco se encuentra en un punto más allá de estas dos vagas explicaciones.

Pero yo no soy el Mago Blanco como tal, yo soy solo una parte de él así como él es una parte de mí. Hay veces en las que el Mago Blanco actúa de manera interna, pensando y reflexionando cada acción realizada o por realizar, y hay otras veces en las que el mago es el que toma el control total de lo que hago y... bueno, hace magia... todo depende del momento en el que esté.

En días pasados recibí en Facebook una invitación de Gustavo Fernandez (un investigador de lo paranormal) para dar Like a una página suya sobre Magia Y Contramagia Ritual, y aunque no me gusta introducirme demasiado en esos temas de esoterismo y cosas parecidas, me pareció interesante, sobre todo por la forma en que el sr. Fernandez presenta sus investigaciones... pero volviendo al tema de este post... Cuando di Like a esa página decidí ver que había por esos lugares, y me encontré con una definición que en lo personal, creo que encaja bastante bien con lo que en un principio fue el mago blanco para mi, y digo en un principio porque recientemente me di cuenta de que lo único que me queda del mago blanco es el nombre, con el tiempo, y con ciertas cosas que pasaron a principios del año pasado, toda la magia, misterio y misticismo que rodeaban al mago se fueron extinguiendo poco a poco, pero como bien dice Julio Cortázar: Nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo. Por eso he decidido escribir este y tal vez algunos posts más para explicar quién es el mago, de dónde viene y cualquier otra cosa que tenga que ver con él y que yo considere necesario explicar, quizás al explicar su naturaleza mágica yo vuelva a recordar en dónde fue que lo dejé olvidado y pueda revivirlo una vez más.

Pero por el momento, eso es todo, nos leemos en el siguiente post, mientras tanto les dejo la definición de lo que es un Mago.

No se es "mago" por encender velas, dibujar pantáculos, mantrar en latín, vestir túnica o elevar una copa de cristal con agua lustral en una conjunción planetaria. Esas son solo herramientas, "muletas" en las que apoyarnos para llegar a otra cosa. El verdadero mago es la persona justa en el momento preciso haciendo lo indicado, con su mente enfocada sostenidamente en un punto y la fuerza de los deseos ordenada y subordinada a su voluntad. Cuando más claramente discernamos (y actuemos) conforme a esta enseñanza, menos precisaremos de lo primero. [sic]

Peace&Love

Distimia

Hoy es uno de esos días en los que me siento extraño, un poco ausente, hoy es uno de esos días en los que siento que no me siento, como si mi esencia estuviera flotando errante en algún lugar del espacio mientras mi cuerpo actúa de manera mecánica aquí en la tierra, todo lo que mi cuerpo siente y observa lo percibe mi mente, sin embargo, lo percibe como estando a la distancia, como si no le importara que mi cuerpo se fragmentara y se disolviera sin dejar rastro, después de todo, mi mente ya está a salvo en algún lugar lejos de aquí. Esa extraña sensación de sentir que mi cuerpo es solo un cascarón viejo a punto de romperse.


Y ojalá todo terminará así, que esa extraña sensación fuera desapareciendo mientras mi mente se introduce nuevamente en el cuerpo que la ha contenido desde el principio de mis días, pero no, en días como este suele pasar que mientras mi mente viaja en el espacio, a veces pasa por pequeños lapsos de turbulencia, turbulencia que mi cuerpo resiente y que mi cerebro traduce como pequeños momentos de depresión, me entristezco fácilmente y la nostalgia me cubre como un manto frío que me asfixia lentamente. Odio estar triste, porque al estar triste siento más y pienso menos, porque de repente llega la hipersensibilidad y mis sentimientos quedan fuera de control, en una ocasión llegué incluso a hacerme una promesa suicida (algo que pocos saben y espero nunca cumplir), actualmente ya no llego a esos extremos, simplemente me siento en la orilla de mi universo y espero mientras veo que el mundo sigue girando, ya se me pasará. Las causas son variadas, y en la mayoría de las veces (como hoy) no hay ninguna causa, simplemente me siento así porque así tenía que ser.

Nunca he sido capaz de entenderme completamente y no espero hacerlo, de cierta manera creo que hasta he aprendido a disfrutar el ser como soy, aunque esto a veces me incomode o me parezca molesto. Mi día termina y yo voy sintiendo que todo vuelve a la normalidad, no estoy mal, solamente funciono de manera distinta a la mayoría de las personas.

Y eso ha sido todo por hoy, disculpen si lo que escribí en esta ocasión no les parece interesante, simplemente quise exteriorizar un poco de lo que llevo dentro para poder usarlo como método catártico de autoliberación.

Peace&Love

Si, estoy bien, solo estoy teniendo una reacción alérgica al universo

Fragmentación natural de los cuerpos

Has pasado mucho tiempo colgado de ese delgado hilo que a su vez cuelga de la nada, pero hoy decidiste despertar y descender, tus pies por fin tocaron el suelo y si, es como lo recordabas, solido, firme... simple... sin nada que pueda maravillarte, y sin embargo, te da cierta seguridad, te acostumbras un poco, das tus primeros pasos, abres los ojos y empiezas a observar, todo a tu alrededor es nuevo, todo es tan confuso, tan difícil de comprender, pero sigues caminando, sabes que tienes que llegar a ese lugar.

Nunca pensaste que este momento llegaría tan pronto, no estás obligado a hacer esto, pero sabes que tienes que hacerlo, has vivido lo suficiente como para saber que ha llegado el momento; te detienes por un momento a observar lo que sucede en la colina azul, alguien se ha desprendido de su sombra y se eleva poco a poco, de tus ojos cansados brota una lágrima. Debes seguir.

Mientras caminas miles de pensamientos se van acumulando, uno a uno empiezan a aparecer, te cuesta trabajo organizarlos pero lo intentas, con mucha dificultad lo intentas, el conocimiento de toda una vida empieza a ocupar tu mente en unos cuantos segundos, sientes que vas a estallar y te detienes, ya no puedes seguir. Has Fallado, no hay nada más.

Sabías que sería difícil, pero tenías la esperanza de poder llegar hasta el final, y ahora no puedes siquiera dar un paso más, tus fuerzas se desvanecen y te dejas caer.

Duermes.

Una suave brisa te hace despertar, abres lentamente los ojos y ves el amanecer, te preguntas si acaso fue un sueño, pero no, todos esos pensamientos siguen ahí, se reagrupan y te vuelven a atormentar, entonces escuchas una voz que viene de todas partes, te llama, te pones de pie y escuchas, te ordena empezar a hablar, pero... de qué puedes hablar en estos momentos si esos pensamientos no te dejan siquiera pensar en otra cosa.

Y por fin lo entiendes, este es el lugar, te pones de pie y empiezas a hablar, todos tus pensamientos se esparcen en el viento, en este momento nadie te oye pero el viento se encargará de llevar tus palabras a donde tengan que ir, empiezas a sentirte un poco más ligero y de repente empiezas a notar que tu cuerpo empieza a fragmentarse, puedes ver como se fragmenta en pequeñas partículas de un polvo muy fino, empieza a mezclarse con el viento, tu cuerpo se desvanece mientras hablas, tu existencia empieza a volar junto con tus palabras, y al final solo queda tu corazón, suspendido en el aire. Ya no se oye tu voz, solo queda el silencio.

Y entonces... un último latido, tu corazón estalla dejando escapar millones de suspiros. Todo ha terminado. Ahora puedes descansar. Puedes irte tranquilo, ahora sabes que una parte de ti ya forma parte del universo.


Peace&Love

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